El suministro de agua para Quito ha tenido un déficit histórico que se remonta varios siglos y la solución siempre fue el transporte de agua desde lejanas áreas. Así en 1596 se transportó agua desde el río El Cinto, para 1887 se condujo el agua desde los páramos del Atacazo. Más tarde, se colectó el agua del Río Pita (1970), hasta llegar finalmente al  trasvase de agua desde los flancos orientales de la Cordillera Real, con la construcción de los sistemas Papallacta (1990) y La Mica (2000). El común denominador de estos abastecimientos es que el agua proviene siempre de ecosistemas de páramo, lográndose que estos contribuyan en un 78% a los caudales de agua que consume Quito.

Escenarios de cambio climático suponen una alta incertidumbre y aún no es posible contar con modelos y predicciones certeras para la planificación local de recursos hídricos en un marco real de adaptación al cambio climático. No obstante, no existe incertidumbre sobre las altas presiones antrópicas sobre los páramos, degradación de páramos e incremento de las demandas de agua potable, situación que demanda una óptima gestión del agua, más aun considerando el eventual deterioro de páramos y glaciares  frente al cambio climático.

OBJETIVO GENERAL

El objetivo general del Plan es reducir el consumo de agua potable a niveles de aprovechamiento óptimo, así como también reducir las pérdidas de agua en los procesos de producción y distribución, lo que permitirá hacer un aprovechamiento eficiente de las fuentes disponibles de agua para cubrir las demandas crecientes de la Ciudad  asociados a los efectos del cambio climático.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS
  • Reducir el porcentaje de pérdidas, tanto físicas relacionados con pérdidas en el sistema de distribución, como comerciales relacionadas con la micromedición y facturación.
  • Reducir el consumo, evitando desperdicios en el uso doméstico del agua desagregados por actividades y/o dispositivos o aparatos de consumo.
  • Conservar áreas de interés hídrico con enfoque de adaptación al cambio climático.
  • Impulsar una nueva cultura del agua, a través de acciones de educación y educomunicación.
  • Intervención intradomiciliaria con ayuda de personal calificado que brinda ayuda técnica para la solución de problemas de fuga y desperdicios de agua en las tubería y aparatos de uso doméstico.
  • Aplicar una focalización equitativa de subsidios, considerando la capacidad de pago de los usuarios y la incidencia del esquema propuesto sobre la capacidad adquisitiva de las familias del DMQ, en función de una política tarifaria adecuada de los servicios de agua potable y alcantarillado.
AVANCES DEL PROYECTO